Día del Orgullo Primate

Desde el blog Sin Dioses llega la iniciativa de instaurar el día 24 de Noviembre como el Día del Orgullo Primate.

El trabajo llevado a cabo por generaciones de hombres estudiosos e investigadores de la historia natural que siguen el método científico, y por ello denominados científicos, concluye que nuestro origen, el origen del ser humano, no tuvo lugar mediante una espontánea creación divina por la inspiración de algún tipo aburrido y sin mejor cosa que hacer que la de crear monigotes a su imagen y semejanza para divertirse torturándolos. Ni tampoco por un Monstruo Espagueti Volador que va por ahí flotando en el cosmos, invisible, creando cosas con su mágico apéndice tallarinesco (lo siento brothers). No.

Pasaron muchos siglos, con la ciencia en pelotas dominada por los dogmas religiosos de la creación, hasta que el fenómeno que fue bautizado como evolución se hizo tan evidente a los ojos de muchos científicos que algunos se dedicaron a formular hipótesis que explicasen ese hecho.

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La mente de un elefante asesino

Si quisiéramos construir un androide, además de fabricar un cuerpo deberíamos crear una programación. Escribiríamos un código con una serie de normas o leyes que ordenasen a nuestro robot la forma en la que debe comportarse. Indicaríamos qué es lo que debe tratar de hacer. Por ejemplo; reproducirse.

Para que nuestra creación consiga su objetivo principal tendríamos que programar una serie de funciones que necesita realizar antes. Conseguir material para construir las réplicas sería una tarea importante para la misión. Habría que programar al androide con el código necesario para realizar con éxito dicha tarea. Deberíamos darle los medios y habilidades necesarias para conseguir su objetivo. Podríamos por ejemplo darle movimiento.

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Its evolution, baby?

Muchas personas confunden el concepto de evolución biológica con la acepción popular que tiene la palabra evolución en cualquier otro contexto. No es lo mismo la evolución de un linaje de primates, que la evolución de la carrera deportiva de un jugador de fútbol o la evolución de una tormenta tropical.

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Primer aniversario de La BioZoona

Pues hoy día 11 de Agosto La BioZoona cumple un añito.

En este año han cambiado muchas cosas en mi vida, tal vez demasiadas a mal y pocas a bien. Pero desde luego estoy muy contento con el nuevo blog en el que participo: El ojo de Darwin, que tiene poco más de un mes de vida, pero que pinta muy bien.

Muchas gracias a todos mis lectores, un abrazo.

Pupilas convergentes

Leía hace unos días en Amazings una entrada sobre las pupilas verticales de los felinos: ¿Por qué los felinos tienen las pupilas “rasgadas”?. En resumen, en ese post el autor nos explica que el diseño de las pupilas de los gatos es más eficiente que un diseño circular como el de nuetros ojos para regular la cantidad de luz que ésta deja pasar. Es decir, que las pupilas verticales de los gatos permiten al ojo tener una gran sensibilidad a la luz, pero al mismo tiempo cuando ésta es excesiva se contraen mucho mejor que una pupila redonda y cierran el paso al exceso de luminosidad.

Incluso estando la pupila totalmente contraída al ser ésta vertical el animal también puede regular la entrada de luz tapando parcialmente las pupilas con los párpados.

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La picadura de la medusa

El pasado verano tuve la suerte, si buena o mala lo dejo a vuestra discreción, de saborear el singular escozor producido por la picadura de una medusa. Concretamente la de una Cotylorhiza tuberculata, la colega amarillenta-naranjosa de la foto que parece un huevo hervido flotante.

La verdad es que me decepcionó un poco la baja intensidad del daño de su picadura, me la esperaba algo más fuerte, y me sorprendió que la marca se borrase tan rápido de mi piel. Pero se ve que es normal que estas medusillas mediterráneas no produzcan grandes estragos a los seres humanos, y su picadura está considerada muy leve.

Pero en cualquier caso, la culpa no fue de la mesusa. En el parte dejamos bien claro que el que se saltó el semáforo y chocó con ella fui yo. Como sabréis las medusas son unos cazadores pasivos que navegan a la deriva, allá donde les lleve la corriente, con los tentáculos tendidos como una trampa para pececillos.

Las medusas, científicamente conocidas como escifozoos (Scyphozoa) pertenecen, junto a las anémonas y los corales, a un grupo del reino animal conocido como cnidarios (Cnidaria). Pero los escifozoos no tienen toda la vida esta forma típica de medusa y van por ahí campando libremente por las corrientes con los tentáculos colgando, no. Todos los cnidarios pasan antes por una fase de pólipo, la forma sésil, como las anémonas, la casa donde vivie el pez Nemo.

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