Me voy de vacaciones.

vacacionesVolveré. Cuando vuelva, volveré.

Momentos musicales.

BioVision 3

Hoy os presento una maravilla que acabo de encontrar por la red. Una ópera sobre la vida y la muerte en las llanuras del Serengeti.

Música: El Dueto de las Flores de la ópera Lakemé, compuesta por Léo Delibes.

Película: Escena salvaje donde una madre jirafa defiende a su pequeño de los ataques de las hienas. Filmado en el Parque Nacional de Serengeti, Tanzania.

Conejos, esos “maldichos” roedores.

Conejito

Los conejos fueron considerados roedores (Rodentia) hasta principios del siglo XX. Pero esa clasificación ha sido corregida, y se les ha concedido un grupo propio; Lagomorpha.

incisivosTodos los roedores (ratas, ratones, hamsters, jerbos, ardillas, cobayas, castores y demás) tienen un par de incisivos en cada maxilar, es decir, dos dientes arriba y dos abajo.

Pero los lagomorfos (conejos, liebres y pikas), en lugar de dos y dos, tienen cuatro incisivos arriba y dos abajo. Aunque el par de incisivos extra de los lagomorfos sea de tamaño reducido, ya se considera un rasgo sobradamente importante y suficiente como para dejarlos fuera del orden Rodentia.

Los roedores forman lo que se denomina un grupo monofilético. Es decir, que todos los roedores del mundo han evolucionado a partir de un antiguo roedor que ya poseía tales características dentales. Pero ojo, ¡esto no quiere decir que todos desciendan del mismo animal a la vez! sino que significa que si diésemos marcha atrás en el árbol evolutivo de los roedores, iríamos viendo como surgen las especies, unas de otras, y veríamos las conexiones entre ellas, y entre sus grupos. Veríamos pues el antepasado en común de ratas y ratones, o el antepasado común que dió lugar a jerbos y ardillas. Observaríamos cómo estas especies se van agrupando en ramas, y a su vez, también podríamos ver cómo estas ramas se agrupan entre si. Hasta llegar a un punto determinado donde todas las ramas de roedores se unen, en un ancestro común de todo el grupo.

Cráneos de lagomorfo (arriba) y de roedor (abajo).

Cráneos de lagomorfo (arriba) y de roedor (abajo).

Ese ancestro común más reciente de todos los roedores ya tenía sólamente dos pares de incisivos, y dió lugar a los roedores que a su vez darían lugar a todos los roedores modernos. Como veis, Rodentia es un grupo cerrado. Los animales que no descienden de ese ancestro no pueden ser considerados como roedores.

Los conejos són entonces parientes cercanos de los roedores. Existió un antepasado en común entre lagomorfos y roedores que daría lugar a ambos grupos, y este fué por lo tanto, anterior al ancestro común de ambos grupos por separado.

El orden de los lagomorfos es bastante pequeño, y se divide en dos familias; Ochotonidae y Leporidae.

En los ochotónidos encontramos a las pikas, unos pequeños animalitos que recuerdan a los hamsters, pero que sin embargo presentan las características típicas de los lagomorfos. Mirad que maja con sus florecillas en la boca. ^^

Pika

Pulsar en la imagen para ver un vídeo de la pika en acción.

Dentro de la familia de los lepóridos encontraremos a los representantes más conocidos de los lagomorfos; los conejos y las liebres.

Conejo (izquierda) y Liebre (derecha).

Conejo (izquierda) y Liebre (derecha).

A diferencia de los conejos, que suelen ser redonditos, las liebres (Lepus) están dotadas  de un cuerpo más estilizado y atlético, con las patas traseras muy desarrolladas, que les permiten alcanzar altas velocidades en carrera. Són animales nerviosos, y siempre están alerta, ya que muchos depredadores las andan buscando. Por ejemplo; zorros, lobos, linces, mustélidos, y aves rapaces como las águilas. Para verlos venir, los lagomorfos tienen los ojos colocados a ambos lados de la cabeza, la cual cosa garantiza un amplio ángulo de visión periférica. Además de unas enormes orejas que pueden orientar a voluntad y así escuchar mejor en cualquier dirección.

Liebre ártica (Lepus articus)

Liebre ártica (Lepus articus)

Los conejos viven en madrigueras, donde dan a luz a sus crias. Y como todos los mamíferos, amamantan a sus pequeños, y los cuidan hasta que se hayan hecho mayores. Aunque tengan un aspecto pacífico, a veces los conejos pueden llegar a ser muy valientes y agresivos para defender sus hogares. Si queréis verlo vosotros mismos, dadle al play en el siguiente vídeo:

Ya hemos visto porqué los conejos no són roedores, y hemos hablado de las características más generales de éstos.  Pero los roedores forman el orden más numeroso de mamíferos, con casi 2300 miembros, lo que supone un 42% de las especies vivientes (de mamíferos). Entre ellos existe una enorme variedad en formas y tamaños, desde los diminutos ratoncillos, hasta las enormes capibaras, que pueden alcanzar los 80 kilos de peso. Pero esa es otra historia. 😉

Si os interesa saber más acerca de los conejos y las liebres haced click (aquí para conejos) y (aquí para liebres) y se abrirán unos fantásticos artículos sobre ellos que he encontrado en una magnífica página sobre fauna ibérica.

Mosquitos, la pesadilla del verano.

Aedes albopictus

Aedes albopictus, el mosquito tigre.

¿Quién no conoce a nuestro querido amigo el mosquito? Ése que nos visita expresamente, siempre que puede. ¿Quién no se ha despertado alguna vez en mitad de la noche, al escuchar su maravilloso zumbido trompetero cerca de la oreja? ¡Qué alegría! El que nunca se haya dado una bofetada a si mismo por culpa de este insecto debe de tenerse mucho cariño.

Los mosquitos pertenecen al orden de los dípteros, junto a otros insectos muy famosos; las moscas y los tábanos.  Pero cuando hablamos comúnmente de mosquitos en realidad nos estamos refiriendo a la familia de los culícidos, la cual consta de más de 2700 especies distribuídas en 35 géneros.

Con la panza llena

Con la panza llena

¡Sólo pican las hembras! Las hembras de mosquito han desarrollado una trompa especialmente preparada para perforar la piel de los animales vertebrados como nosotros y chuparnos la sangre. Los machos de los mosquitos no poseen esa boca especializada, y sólo se alimentan de néctar, savia y jugos de frutas. Esto se debe a que las hembras necesitan aportar proteínas a su dieta para la formación de los huevos.

De entre los 35 géneros de mosquitos conocidos, sólamente en uno de ellos, las hembras no són consumidoras de sangre. En ese grupo las larvas són depredadoras de otras larvas de mosquito.

Larva de mosquito

Larva de mosquito

Todos los mosquitos són holometábolos, es decir, que se desarrollan mediante lo que se conoce como metamorfosis completa. La cual consta de 4 fases; embrión, larva, pupa e imago (adulto). Este tipo de desarrollo es común en los insectos más evolucionados.

La fase embrionaria tiene lugar dentro del huevo del insecto. De él saldrá una larva como ésta de la imagen, muy diferente del adulto, tanto anatómicamente como en cuanto a su ecología se refiere, ya que esta etapa es acuática. Estas larvas mudarán varias veces para crecer, hasta llegar a convertirse en pupas.

La fase de pupa es una fase inmóvil, donde ocurrirán una serie de cambios drásticos en la morfología del pequeño díptero para dar lugar al adulto.

Ciclo vital del mosquito

Ciclo vital del mosquito

La vida de un mosquito suele durar muy poco. El promedio rondaría las dos semanas, aunque existe bastante variación según la especie y las condiciones ambientales. Desde unos fugaces 4 días, hasta 1 mesecillo como mucho, en algunos individuos.

Los mosquitos són lamentablemente famosos por ser transmisores de enfermedades infecciosas, tales como la fiebre amarilla, el dengue o la malaria. Provocando la muerte de millones de personas cada año. Esta infame cualidad es algo común en los animales hematófagos, es decir, los que se alimentan de sangre.

Estos dípteros, como todos los demás insectos, pertenecen a un super grupo de animales llamado artrópodos. Se trata del grupo de animales más numeroso del mundo, conformando almenos un 80% de todas las especies animales conocidas. Entre ellos, a parte de los insectos, también se encuentran grupos como los arácnidos, los crustáceos, y los miriápodos. Los artrópodos vivieron una época dorada en el período carbonífero, hace unos 350 millones de años, cuando alcanzaron tamaños gigantescos. Pero esa es otra historia. 😉

Si quereis saber más sobre estos bichitos os recomiendo el artículo de la wikipedia en inglés, muy completo y con muchas referencias.

Moluscos. El camino de los Bivalvos, ¿retroceder o avanzar?

Bivalvos; mejillones, ostras, almejas y vieiras.

Bivalvos; mejillones, ostras, almejas y vieiras.

Cuando hablamos sobre moluscos lo primero que siempre nos viene a la cabeza són los típicos bivalvos: Los mejillones, las ostras, las almejas o las vieiras. Una selección muy apetecible.

Lo más característico de estos animales es la concha. Como su nombre indica, los bivalvos poseen dos valvas, o placas, que cubren y protegen sus blandos cuerpos. Esta concha es dura, y consta de tres capas: La capa interior está hecha de nácar, seguida por una capa intermedia de calcita o aragonita y finalmente, de una capa exterior de carbonato cálcico.

Estos escudos són duros, y cumplen muy bien su función protectora. Pero cuando un parásito, o algún objeto extraño, logra penetrar en el interior del molusco  y este no es capaz de expulsarlo,  los bivalvos como las ostras son capaces de neutralizarlo mediante un sistema defensivo muy peculiar; la enquistación, que consiste en envolver progresivamente al intruso, por capas y capas concéntricas de nácar. Este quiste acaba dando lugar a algo que todos conocemos, las perlas.

Lucir una buena concha protectora conlleva sus limitaciones, ya que són muy pesadas y voluminosas, y esto dificulta notablemente el desplazamiento en los bivalvos. Pero los organismos que las han desarrollado han sabido solventar este inconveniente. Muchos de estos animales permanecen fuertemente anclados en la roca, sin moverse, dedicando todo su tiempo a filtrar agua para obtener alimento, sin preocuparse por depredadores, ya que confían en sus especializados blindajes. Esta estrategia evolutiva ha estado mucho tiempo desarrollándose hasta alcanzar el nivel que observamos hoy en los bivalvos mejor acorazados.

Sin embargo, esa tendencia a fortificarse ha sido revertida por algunos miembros del grupo. Como por ejemplo, las vieiras, que han desarrollado conchas más ligeras que les permiten desplazarse libremente por el fondo marino, e incluso nadar. Si no os lo creeis, os lo enseño en vídeo. Mirad, mirad…

Gracias a que sus conchas se han vuelto más ligeras, las vieiras pueden huir de las amenazas expulsando chorros de agua a presión. Aunque su estilo es bastante descontrolado y rudimentario, es una novedad en el grupo de los bivalvos. Pero la pérdida progresiva de la concha, implica dar marcha atrás, para deshacerse de algo que ha costado tanto de conseguir. Este fenómeno evolutivo se conoce como Reversión. Sin embargo no se puede considerar que estos animales hayan retrocedido, sino que están explorando un modelo nuevo. Una dirección evolutiva distinta.

Existe otro grupo de moluscos que han llevado esta tendencia a perder concha y ganar movilidad mucho más lejos; se trata de los gasterópodos. De ellos me encargaré próximamente.

Gracias a la pérdida del caparazón, los moluscos alcanzarán una notable movilidad, y esto irá también muy ligado al desarrollo del sistema nervioso central, el cerebro. Pero esa es otra historia. 😉

Parecidos razonables.

Gamba y LangostaSeguro que os habéis dado cuenta de que hay animales que se parecen a otros, y más de una vez os habreis preguntado el porqué. Bien, pues hay dos explicaciones para esto. Pero, para comprenderlas, primero tendremos que entender algunas cosas básicas sobre evolución.

Como ya expliqué brevemente en el post anterior sobre las orcas, muchas especies de animales, según van evolucionando, se suelen ramificar en varias especies diferentes. No todas ellas, ya que, al igual que en un arbusto, hay muchas ramas que terminan sin dar lugar a otras ramitas. Pero muchas sí lo hacen, y es por eso que hoy existen tantos y tantos animales diferentes en nuestro planeta.  Ese fenómeno recibe el nombre de especiación.

Supongamos una especie cualquiera de animal, por ejemplo este pajarito, el Monarca de Vientre Castaño, que vive en las islas Salomón.

Monarcha castaneiventris flycatcher

Monarcha castaneiventris

Al igual que todos los animales, cuando estas aves se reproducen y tienen hijos, buena parte de sus genes son transmitidos a su descendencia. Esto se conoce como herencia. Pero en este proceso suelen ocurrir pequeños errores a la hora de copiar esa información genética. De hecho, estos errores ocurren siempre, por eso los hijos no son idénticos a ninguno de los padres, ni tampoco una mera mezcla de ambos. A estos errores los llamamos mutaciones. Pero tranquilos no nos asustemos ahora, esto es tan frecuente como natural, y esencial para el desarrollo de la evolución.

MonarcasDebido a que existen estos cambios, existe también una gran variedad dentro de cada especie. Por ejemplo, entre nosotros, unos somos altos y otros bajitos, unos somos rubios y otros morenos. De este modo, es viable que se generen nuevas especies. Si todos los animales fueran idénticos, sería imposible.

Ahora pongamos por ejemplo que, tal y como entre los seres humanos los hay rubios y los hay morenos, entre nuestros pajaritos han surgido dos tipos diferentes, gracias a una mutación en un gen que regula la producción de melanina. Unos con el vientre de color castaño clarito, y otros con el plumaje por completo oscuro.

De momento, estos dos pajaritos siguen siendo de la misma especie, lo que sucede es que ya no se aparean unos con otros, porque al parecer ya no se reconocen entre ellos. Esto lo que provoca es que sus genes no vuelvan a mezclarse, y por lo tanto, a partir de ahora, ambos continuarán su viaje evolutivo por separado.

Al paso de las generaciones, y con la ayuda de la Selección Natural, estas diferencias se irán incrementando, hasta que la genética de ambos sea totalmente incompatible.

Por lo tanto, las especies que se separaron hace menos tiempo habrán acumulado un número menor de cambios genéticos, y también un número menor de adaptaciones, que dos especies que se separaron mucho antes. Eso explica porqué las especies más estrechamente emparentadas se parecen. Como en el caso de la gamba y la langosta. O en el caso del tigre y el gato.

Tigre y Gato copy

Antes he dicho que los parecidos entre los animales pueden explicarse de dos maneras, esta es una de ellas. Por parentesco. Pero hay animales que son parientes tan tan tan y tan lejanos que su parecido no puede ser explicado de esta manera. Sin embargo, la razón de esas similitudes es perfectamente definida por un fenómeno evolutivo muy curioso. La convergencia evolutiva. Pero esa es otra historia. 😉

Para más información sobre el caso de los pajarillos del ejemplo, ver esta magnífica entrada de Manuel en La Ciencia y sus Demonios.

Orca, la asesina de ballenas.

Hola, yo soy Hexo, y me complace daros la bienvenida a  La BioZoona.

En este espacio, trataré de presentar la maravillosa ciencia de la biología de forma sencilla, para todos los públicos. Para ello, voy a recurrir a los representantes más simpáticos de la naturaleza, los animales.

Para inaugurar el blog, os presentaré a un animal realmente increible. La orca.

Orca1

Orcinus orca

Este magnífico animal también es conocido como “ballena asesina”. Aunque ese apodo es totalmente erróneo. Y os contaré porqué. Para empezar, la orca no es una ballena. En realidad, la orca es el miembro más grande de la familia de los delfines.

Vereis, los animales se clasifican según el parentesco que guardan unos con otros, en unos grupos llamados taxones. Esto es debido a que todas las especies de animales del planeta han evolucionado, y por lo tanto descienden, de un ancestro común, que dió lugar a distintas especies, que a su vez dieron lugar a otras tantas, que a su vez originaron otras tantas… etc. Hasta que esas especies dieron lugar a los animales actuales gracias a un fenómeno llamado especiación.

ArbustoPara entender esto, imaginad que aquel ancestro común de todos los animales es, una semilla. De esta semilla brota un tallo, que en seguida se ramifica, y se vuelve a ramificar, y se ramifica de nuevo. Hasta que, ante nosotros, ha crecido un enorme arbusto. Luego pensad que cada ramita de este arbusto representa una especie, y cada nudo de las ramificaciones representa al ancestro común entre esas dos especies.

Ahora imaginad que cojemos unas tijeras de podar y cortamos una rama cualquiera, en un punto aleatorio. Todo ese trozito de arbusto que hemos cortado representa un taxón. Un grupo de especies, emparentadas unas con otras, y unidas entre sí por ancestros comunes. El lugar por el que hemos cortado representará entonces el ancestro común de toda la rama.

Bien, pues orcas y ballenas tienen un ancestro común. Y ambos pertenecen al orden de los cetáceos. Es decir, un grupo muy conocido de mamíferos marinos. Pero se separaron hace mucho tiempo en dos ramitas diferentes. Odontoceti (orcas)  y Mysticeti (ballenas). La diferencia más notable entre estos dos grupos, es que los odontocetos (orca, delfines, marsopas, cachalotes, belugas…) poseen dentadura, a diferencia de los misticetos (ballenas verdaderas) que en lugar de dientes poseen barbas. No barbas peludas como las de David el Gnomo, o Papá Noel..  No, no…  Me refiero a éstas barbas. 😛

La forma, estructura, y función de los dientes es muy importante para clasificar, describir, y entender a los animales, ya que nos indican cómo y de qué se alimentan.

Ahora ya tenemos claro que las orcas no son ballenas, sino que son los hermanos mayores de los delfines. Es obvio entonces que el sobrenombre de “ballena asesina” está mal empleado.

Un momento… las orcas no son ballenas, pero… ¿Son asesinas?

Asesina yo?

No te hagas la inocente ahora, que te conozco bacalao…

Pues sí, las orcas son los mayores superpredadores que existen en la naturaleza. Son totalmente carnívoros. Aunque existen algunos grupos de orcas más “sofisticadas”, que se decantan por una dieta exclusivamente a base de pescado. ¿Será la moda? 😀

Estos letales cetáceos, son capaces de alcanzar velocidades de hasta 56 km/h. Gracias a su maravillosa forma hidrodinámica, semejante a la de un torpedo, y a sus potentes músculos. Lo que convierte a la orca en el mamífero marino más veloz del planeta.

Las orcas viven en todos los mares y océanos de la tierra. Su distribución a lo largo del globo terráqueo es tan extensa que se considera solo superada por el ser humano. Pro lo tanto, los animales de los que se alimenta son muchísimos. Contándose entre ellos: Salmones, arenques, atunes, calamares, tortugas, gaviotas, tiburones (tiburón ballena, tiburón peregrino, tiburón blanco, tiburón martillo…), mantas, focas, leones marinos, elefantes marinos, marsopas, delfines, cachalotes y ballenas.

Sí, habéis leído bien. Las orcas dan caza, y matan a muchísimos animales, pequeños, grandes, y enormes. Entre sus presas habituales se encuentran las ballenas. De hecho, el apodo de “ballena asesina” no es gratuito. En realidad, originalmente, a las orcas se las llamó “asesinas de ballenas” lo que se traduciría como “whale killers” al inglés. Pero un desafortunado error conceptual en la traducción propició este malentendido.

Las orcas pueden cazar en solitario, pero es en grupo cuando muestran todo su potencial, ya que poseen una de las mayores inteligencias del reino animal. Los miembros de la manada se coordinan para pescar arenques, haciendo uso de una ingeniosa estrategia, o para lanzar ataques a animales mucho mayores, como la ballena azul, el animal más colosal que jamás ha vivido en la historia de la tierra.

Ahora, por favor, mirad este vídeo, en el que un grupo de orcas dan caza a una foca que descansa sobre el hielo. Para ello, traman un plan absolutamente sorprendente. Miradlo y luego seguimos.

Asombroso, como poco. Para empezar, estos individuos se llevan el hielo a un lugar despejado, donde puedan acelerar lo suficiente para crear la ola, sin obstáculos. Esto sólamente ya sugiere que, por lo menos uno de ellos, ha ideado un plan, y ha sido capaz de preveer un inconveniente. No solo eso, sino que además ha sabido solventarlo, y ha sabido comunicar la solución a sus compañeros. Por otro lado, esta extraordinaria demostración de trabajo en equipo, hace evidente que estos animales son conscientes del efecto que ejercen sus cuerpos sobre el medio en el que se mueven. Y también señala que son conscientes de que cuantos más se sumen a la acción, mayor será la ola.

Pero no me quiero aventurar en el terreno de la conciencia, ya lo investigaremos más adelante.

Las orcas, los delfines, y las ballenas, son criaturas realmente enigmáticas, dada la complejidad de sus comportamientos sociales, su psicología, y el remoto origen de su inteligencia. Ya que, curiosamente las orcas están mucho más emparentadas con las cabras que con nosotros. Pero esa es otra historia. 😉

Más información sobre orcas en la wikipedia.